miércoles, 27 de septiembre de 2017

DE HIJA A CUIDADORA


Aunque para mi sigue siendo mi madre, yo para ella ya no soy su hija, no me ve con ojos de madre, ahora su prioridad es ella. En personas sanas lo podríamos catalogar como egoísmo, pero ella ya no está sana, aún no sé si es principio de Alzheimer, o demencia senil o problemas cognitivos, lo cierto es que ya no es ella. 

Lo que no es normal es que yo ya me vuelva como mi madre, me veo ahora mismo, las 2:21 horas de la madrugada dándole vueltas y vueltas a la cabeza (como hace ella) pensando en sus caprichos y en la que me espera mañana cuando se levante y empiece con su retahíla de horas hablando y hablando para ella sola y repitiendo (con mal humor) las mismas cosas. Tengo claro que mañana el tema será “la ventana” y me dirá a mí, llamará a las amigas para contárselo y estará de mal humor todo el día, aunque en estos momentos esté durmiendo a cuerpo de rey. Mañana se levantará diciendo que no ha dormido en toda la noche etc. Etc. Y es que se ha empeñado en que no puede dormir con la ventana de la alcoba cerrada. ¡Pero si lleva 19 años durmiendo en un cuarto sin ventanas! Fue llegar a mi casa y decir que ella tenía que dormir con la ventana abierta porque si no se asfixiaba ¿? Y mira por donde, vivo pegadita al mar y ha empezado el otoño, y lo que quiero decir con esto es que, siendo asmática y alérgica al frío, el relente de la madrugada me enferma literalmente, y le da igual, ni se preocupa, se empecina en que se asfixia, y ahí está, durmiendo como una bendita y yo comiéndome la cabeza.
Ya sé, me digo: “Paciencia”, y aquí estoy, con la paciencia que hasta ahora tengo, con la amenaza de mi madre que ella esto no lo aguanta, y sin saber que se hace en estas situaciones. Se acaba de levantar a hacer pis y ha cogido un gran abanico y se está abanicando delante de mí, diciéndome con su actitud y sin palabras que quiere la ventana abierta. Me veo el resto de su vida o la mía durmiendo en un sofá en el salón y dejándole mi alcoba a ella para que duerma con su ventana abierta.
Realmente, este es el motivo por el cual he abierto este blog, no sé qué hacer porque ella está bien, ni está tosiendo, ni se está asfixiando, ni nada de nada, es muy peliculera y para colmo miente más que habla. Es capaz de inventarse dolores para salirse con la suya. De verdad que estoy perdida. Mañana le pediré cita con un neurólogo y que me diga qué tiene y pautas a seguir.
Es que no la he visto avanzar en la vejez paulatinamente, ha venido a mi ya con la vejez encima, apenas lleva un mes conmigo y está triste, le cuesta adaptarse, y yo todo eso lo entiendo, porque a mí también me cuesta adaptarme, de vivir sola y tener toda la libertad del mundo, ahora en mi nueva misión de cuidadora, me siento perdida. No he hecho practicas con ella a medida que cumplía años, vivíamos separadas 60 kilómetros, distancia que a mí se me hizo mas larga al no tener coche. Nos veíamos, y salíamos a comer, o venía a casa una o dos semanas, pero nunca una convivencia larga.
Pienso que el amor hace más fácil todo, y eso no me falta.
Sé que hay muchos hijos cuidadores, que es ley de vida cuidar a los mayores como ellos nos cuidaron a nosotros, aunque lo pongan difícil, pero me tengo que mentalizar que ya no le puedo hablar como a una persona con todo su tino, ella tiene su película hecha en la cabeza y por más que le expliques, no sirve de nada. Bueno, intentaré dormir un poco, tengo que estar fuerte para poder afrontar mañana un día nuevo.
Si alguien me lee y quiere opinar, tiene las puertas abiertas de este blog, a mí me servirá de ayuda, que es realmente lo que ella necesita.








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